Skip to content

Una señal que me llega del cielo y me dice que debo dejar de andar en los camiones

mayo 21, 2007

Podría comenzar este post con cinco enunciados distintos:

1. Ya no tengo lentes rojos
2. Es lunes
3. Debo.Manejar.ASAP
4. Quiero llorar (sí, otra vez)
5. Andar en camión es todo un arte

pero los cinco me llevarían a la misma conclusión: ¡¡CHINGADO!! (con ojitos de Remi), los acomode como los acomode…

1. Como es lunes, mis habilidades adquiridas a lo largo de 15 años de andar en camión desaparecieron. Debido a esta repentina desaparición, mis lentes rojos han dejado de tener un cristal y tienen las patas chuecas. Quiero llorar, porque a pesar de todas estas señales (la cartera perdida, los señores apestosos que te respiran en la nuca, mis lentes aplastados, etc.) no he logrado vencer el miedo y manejar.

2. Andar en camión es todo un arte. No se trata nada más de subirte, acomodarte en un asiento y bajarte ¡NO! Hay que saber apretujarse, acomodar la mochila, sostenerse con una sola mano, pedir la parada a tiempo, etc. Claro que no cualquier persona que anda en camión SABE andar en camión. Por ejemplo la tipita con la que me topo todos los lunes y jueves: lo doble de chichona que yo y con una mochila lo doble de grande que la mía. Me imagino que de niña era de esas que escupía, se peleaba con los niños, se sacaba los mocos, traía el uniforme todo manchado y descosido y escribía con la punta del lápiz toda chata. La tipita esta se sube al pinche camión que viene atascado (el 632 a las 7.30 am) con la puta mochilota en los hombros. Se para en la puerta y no se mueve de ahí hasta que se baja (en Plaza Universidad). Estorba a todo mundo porque no entiende que si trae una mochilota debe maniobrar con ella, soltarla de un hombro, ponerla al lado suyo o de plano pedirle a alguien que se la detenga. Tampoco entiende que la bajada es por atrás y que si se recorre hay más oportunidades de que se desocupe un asiento y le toque sentarse un rato. O sea, pinche gente pendeja. En fin, ya no tengo lentes rojos por culpa de esa gente pendeja. Pero no entiendo que ya debo dejar el miedo y manejar ¡¡ya!!. Pinche lunes. Buen día para llorar (ahora sí tengo motivos ¿no?)

3. Me aplastó la puerta del camión. Por andar pendejeando a tanta gente pendeja. Me pasé de pendeja. El camión se paró en Plaza Universidad. Bajó un chingo de gente. Pensé en bajar. Luego pensé que me bajaría más adelante. Luego volví a pensar que sería mejor bajarme ahí. Pensé que tal vez sería demasiado tarde porque ya mucha gente había bajado y el chofer seguramente ya querría arrancar. Se me ocurrió verificar si todavía había gente subiendo. Sí, todavía había gente subiendo, así que tendría oportunidad de bajarme. Pense que debería tocar el timbre para avisarle al chofer que bajaría. Luego pensé que si tocaba el timbre el chofer se enojaría y me gritaría “ya está abierta la puerta, pendeja” o algo así. Error. Todo fue un error. En cuanto puse el pie en el último escalón, la puerta se comenzó a cerrar. Pensé que alcanzaría a bajar aún con media puerta cerrada. Error. La otra puerta se cerró inmediatamente y yo quedé con media cabeza afuera. La gente gritó “¡¡bajan, bajan!!” y el chofer volvió a abrir la puerta. Desatoré mi cabeza y dije “gracias”. Me bajé. Uno de los cristales de mis lentes quedó en el camión. Es lunes. Quiero llorar. A ver si ya me animo a manejar.

4. El sábado casi nos chocan. Íbamos con el Macanin, en su carro, el Ingeniero de copiloto, el Sopa, Juani y yo atrás. Lázaro Cárdenas y Niño Obrero. Nosotros por Niño Obrero, con luz verde. Un BMW (o un Mercedes? o un Audi? no recuerdo bien, pero un auto muy caro) en chinga por Lázaro Cárdenas. Con toda la intención de pasarse el alto. El Macanin no lo había visto, él confiaba en su luz verde. El Ingeniero, afortunadamente, sí lo vio. Y le avisó al Macanin. El Macanin alcanzó a frenar. El otro auto ni frenó. Yo ya veía mis cara estampada en la ventana que tenía al lado, con mis lentes todos chuecos, tirados en el piso. Pero no, mis lentes esperaron hasta el lunes. Lo bueno es que tengo otros (que me costaron la mitad que éstos que ya no sirven). Si hoy en la mañana hubiera ido manejando, no me habría pasado esto.

5. Cuando los amigos del Ingeniero me preguntan por qué no manejo todavía y yo les digo que porque me da miedo chocar, ellos me dicen “no pasa nada, tienes seguro”. Y me siento mejor. Pero luego salgo a manejar con el Ingeniero y le digo “ah sí, es que no bajé la velocidad antes de dar la vuelta ¿verdad?. Por eso choqué aquella vez, ¡¡pero esta vez no choqué!! ¿viste?” y él dice “pues más te valía no chocar”. Entonces pienso “mejor le digo al Macanin que me lleve a manejar porque él sí me deja chocar”.

En fin, que hoy que venía en el camión me cerró la puerta en la nariz y mis lentes se rompieron. Ahora sí tengo que manejar. Eso digo siempre. Me dieron ganas de llorar cuando me bajé del camión y vi mis lentes chuecos, pero me controlé. No he llorado todavía.

13 comentarios
  1. Pues deberías empezar a llorar, Maya. Yo ya lo hubiera hecho. No sólo te ayuda a relajarte sino que además tienes a la más poderosa fuerza hidráulica de tu parte. Cuando menos a las Maybrick nos ha resultado muy efectiva.

    Y maneja ya. Por lo menos deberías obligar al inútil de tu marido a que te pague unas clases de manejo para personas nerviosas. Que una sabe perfectamente que se va aponer más nerviosa, pero uno tiene la excusa para ponerse nerviosa: para eso pagaste.

    Yo ya le tengo advertido a Uno que si a mí me pasa algo en el camión su auto va a dejar de ser su auto. Pero aquí las cosas son muy calmadas. Dicen que donde peor están los camiones en Canadá en en Vancouver, y dice mi primo V que el peor incidente fue que un chofer y un indigente se escupieron mutuamente. Yo no sé, para mí éstos no son camiones de verdad aunque los choferes hablen en francés.

    Ah, antes de que se me olvide. Manda arreglar tus lentes. El ingeniero paga, que para eso se casó contigo, para pagar cuentas. Y si no quiere pagar, llora, y verás cómo paga. Te lo dice la voz de la experiencia ;-)

  2. ¡Nena!

    Qué historia tan triste. Pero como la Ranita Demetan, “nunca debes llorar“, lo mejor es que te convenzas de que debes empezar a manejar… ¿pero el Ingeniero y tu ya saben como se turnarán el automóvil?.
    Bueno éso es lo de menos, de lo contrario seguirás perdiendo lentes, o terminarás decapitada por las puertas de algún camión.

    ¡Abrazos jugosos!

  3. No, mi Magdalene, puras desgracias últimamente con usté. Se me hace que me voy a arrepentir, pero en esencia estoy de acuerdo con Cata en todo.

    ¡Ánimo!

  4. Pos ya somos más, porque, por más que me duela admitirlo, la menor de mis hermanas no sólamente tiene la razón sino que además está en lo correcto, al menos en esencia.

    Y choca con confianza, que para eso está el seguro. Nomás no choques tan fuerte, que el chiste es que se desarme el carro y no que te desarmes tú.

    Además, para eso estamos los ingenieros, para ingeniárnosla. Tu ingeniero particular deberá irse haciendo a la idea de que se las tiene que ingeniar para hacer que su nueva vieja (¿o era su vieja nueva?) sea feliz. Para eso se casa uno, para hacer feliz a alguien y que en compensación ese alguien te haga feliz. Y si logras deducir qué fue lo que traté de decir, me avisas, porque me perdí. Demasiado trabajo, sin duda.

    PD. Hay un meme en mi blog, por si lo quieres contestar. Está sencillo.

  5. Nena, recuerda que padezco el mismo mal que tu. Mu carro sigue ahi entumido y yo con pánico. Pero sabes que es lo peort´sss!!! que llené una solicitud de empleo en la que me preguntaban si tenía automóvil propio, y yo taché feliz “SI” inmediatamente después me preguntaban si sabía manejar… sabes que me dio harta pena decir que noooo, y mentí, jaja, mentí y taché nerviosa el “SI” jaja, me van a descubrir y nanais de trabajo… chale…

    Hay q

  6. aprender a manejar, y también a picar las teclas correctas para no publicar un comentario en dos pedazos, jaja…

    Te quiero mucho… se te extrañaaaaaaaa, maldita…

    Atte: la rotita

  7. teresa permalink

    ya manejaste una suburban al borde de una barranca, porqué temes a un clio?

    voto por la escuela de manejo. seguro que mientras manejan te cuentan de todos los alumnos “Xtremos” en peores condiciones que tú (sin implicar que ya estés ahí) además de que tienen volante “de chocolate”.

    saludos
    +

  8. Celeste124 permalink

    ¡¡¡Inicio de semana dramático!! Lo lamento. A propósito de la lloradera y demás sentimentalismos, me hace recordar una vez que una bruja me regañó porque le pedí me cambiara una moneda… En el momento me dió una rabia furibunda, pero después me dieron unas ganas de llorar tremendas, de hecho se me salió una, pero luego me dije “esa bruja no merece que llore por algo que me hizo, soy más fuerte que ella”, bueno no fue que inmediatamente se me pasaron las ganas de llorar, pero me mejoré muchísimo. En otras palabras NO dejes que cosas simple te quiten las ganas de sonreir.
    Por lo de la no querer manejar te digo “solo se aprende a nadar lanzándose a la piscina”. Llénate de valor y arranca ese carro, si tienes miedo a las críticas, dejas a esos copilotos criticones y te vas sola. Si la cosas es readquirir el valor, tal vez unas lecciones en la autoescuela te harían bien, como dice teresa, además si tienen volantes de chocolate…..
    Saludos :)

  9. ¿Cómo volantes de chocolate?

    Y no manejo TAN mal, la verdad. Pregúntenle al Ingeniero… ji ji…

    Me duele el codo pagar la escuela de manejo. Cuesta $1000 ¡¡y en oferta!!!!

    Pero bueno, le diré al Ingeniero que me pague las clases… sí, como no…

    :) y estoy bien eh, no se preocupen, es una rachita :) espero…

  10. ¡¡¡¡¡¿¿en oferta???!!!!! hum.. le verdad es que son más caros… yo la pagué y no voy jjaja tendré que pasarme un día de estos :D

  11. Celeste124 permalink

    ¿cuánto son $ 1000 en Euros?
    Saludos

  12. teresa permalink

    con lo de los volantes “de chocolate” o sea de mentiras, me refería a que tienen dos volantes los carros para aprender a manejar… digo nunca me he subido a esos coches, es lo que cuentan.

    a mi me soltaban el carro desde los 13/14 y la mirada asesina de mi papá fue la mejor motivación.

  13. Amiga no te preocupes, la mayoria de los choques no son tan malos, solo no manejes en estados embrutecidos y listo!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: