Skip to content

Crosspost parte 2

enero 19, 2007

Este post empieza por el principio.

Y el principio está en cuarentaydos

Ya que hayan leído el principio, pueden continuar aquí…

¿ya?

El año pasado, cuando andaba yo con mis menopausias, quería un hijito. Lo bueno que se me pasó.

Luego, en julio, el Ingeniero me platicó vía gtalk (porque andaba yo en NY) que ya se estaba cambiando al depa con el hyper y que “tenemos un gatito”. Así dijo “tenemos un gatito”. Con “tenemos” yo entendí “nosotros” o sea él y yo. Digo, generalmente el “nosotros” siempre habíamos sido él y yo. Hasta que llegó el hyper. Porque de ahí en adelante el “nosotros” fue “el hyper y yo” o “tú y yo” (o sea él y yo). Total que cuando entendí que “tenemos un gatito” significaba que el hyper y el Ingeniero TIENEN un gatito, fui desdichada…

Hasta que apareció Don Pastrami, caminando por el Andador Escorza, con un gatito en la mano izquierda y una caja de cartón en la derecha. Y conocí a ravioli (bueno, también conocí a Don Pastrami en persona)…

Me dio las indicaciones de vacunas, cortar las uñas, “le gusta esconderse en lugares oscuros y escondidos” y, bueno, todo lo demás ya me lo había dicho por mail. Yo había llevado una bolsa grande, porque sabía que Don Pastrami llegaría con croquetas, y una pequeña, por si habría que meter a ravioli ahí para transportarlo. Mientras Don Pastrami estuvo conmigo y yo cargaba a ravioli, se estuvo quieto (ravioli) pero en cuanto nos despedimos y comencé a caminar, quiso saltar.

Era mi peor pesadilla (la segunda peor después de estos últimos tres días que soñé continuamente que no alcanzaba a llegar por ravioli), que saltara y se me perdiera en la calle. Así que dejé todo en una banca. Saqué las croquetas y la leche de la caja de cartón. Las metí a mi bolsota grandota (de esas tengo muchas, me encantan). Extendí la sabanita que traía para que ravioli estuviera cómodo. Metí a ravioli a la caja. Tomé mis dos bolsas y comencé a caminar con ravioli dentro de la caja, asomándose entre las tapas. Caminamos como seis cuadras. Él maullaba y maullaba y yo le platicaba para que estuviera tranquilo (sí, bueno, ya imaginarán la escena, yo platicando con una caja)…

Llegamos a la casa, dejé la caja sobre mi cama, cerré la puerta de mi cuarto y salí corriendo al baño porque desde que estaba esperando a Don Pastrami quería hacer pipí. Ya no aguantaba más. Cuando regresé al cuarto, ravioli ya había desaparecido. Se escondió bajo el librero. Fui por la arena, llené la caja, fui por los platitos, les puse croquetas, leche y agua. Y me salí.

Después abrí la puerta despaciiiito despaciiito y vi que ravioli ya estaba comiendo. Ahí lo dejé. “Espero que sepa que su caja de arena está ahí también” pensé.

Hace ratito que me asomé, estaba escondido detrás del espejo. Yo creo que se esconde cuando escucha que voy a entrar.

Había rastros de que usó la arena. Qué bien. Ya sabe ir al baño solito.

Falta la prueba de fuego. Que ni a la Reina Galáctica ni a Pam les cause alergia (ahora resulta que AMBAS tienen problemas con eso).

Quise acercarme a ravioli para tomarle una foto, pero me hizo “fffsssss”. Sigue asustado. Así que acerqué la cámara y disparé.

Ravioli!!

Ah, Don Pastrami, me habría encantado conocer a Tufo. Una vez vi unos zorrillos en la veterinaria del Centro Magno (pobrecillos, ahí todos apretados y enjaulados, pero bueno) y me encantaron. Yo quería uno.

Argh!! es tarde!! y todavía tengo que hacer la comida!!!!

Anuncios
14 comentarios
  1. Una semana de adaptación y veremos si esto no cambia de un “¡Gracias, Don Pastrami!” a un “¡Ven por tu maldito gato del demonio!”

    Debo ser el único en la ciudad regalando gatos que ofrece garantía de satisfacción o la devolución de tu dinero…

  2. Es bello Ravioli, es la moda ahora, yo tengo un gatito también, un siamés que ronronea cada vez que le acaricio el cuello y le hago saber que quiero que sea bien machito y no joto por aquello de que mis roomates lo chiquean demasiado y le llaman “Beker” (osea qué pedo con ese nombre tan gay?) yo en cambio le digo Benito, creo que le va mejor.
    Benito gusta por rasguñarme y orgulloso tengo mis manos llenas de arañones rosados que me dan look de vagabundo… Cuando estamos en la mesa cenando, Benito trepa hacia nosotros usando nuestras piernas (a veces en shorts) como muro de escalada. Imagina la misma decoración de mis manos en todas mis piernas… jeje me gusta :P
    Benito gusta de las canicas de las damas chinas y ya incompletó todos los colores (ten cuidado con los cosas pequeñas como los aretes, los condones del Ingeriero y los borradores con aroma).

    Albricias por tu etapa maternal!
    Besos negros!

  3. No mientas, Gnomoshky, sé que no andas en shorts por tu casa, sino en calzones o encuerado. Creo que no le dejé nada a su alcance… más que una bola de estambre con la que se estaba divirtiendo.

    Don Pastrami, ravioli ha pasado la primera prueba. La Reina Galáctica ya lo conoció y le pareció “una lindura”. Ella le hablaba para que se le acercara y se dejara acariciar, pero obviamente no funcionó. Todavía falta Pam, haz changuitos ;)

  4. Ravioli es igualito al Abuelo. ¡Cuídalo mucho!

  5. ¡Qué monada de gatito! Ay, de veras que es igualito a Oliver, mi gatote. La misma cara de gato tierno. Espero que no salga con el mismo carácter que el abuelito Oliver.

    ¡Un saludo helado!

  6. Que bueno que me entero del nuevo habitante… imagina que en una visita, del susto, pensando que es una de “ellas” le pegara de palazos con la escoba, ni lo mande dios… me imagino que sería castigada de la misma forma.

    Ya quiero conocerloooo!!!! Muerde?

  7. Primera vez que entro a tu blog, prometo leerlo todo (desde mi casa ahora estoy en el trabajo) super lindo tu gatito..

    Muchos Saludos!

  8. Hey!
    Qué pedo con tu imagen de entrada, que no es una imagen barroca?
    Mas vale Jugosa que hagas algo con eso, por lo pronto una imagen de Toñita la de la Academia.

  9. ah mijo, gnomoshky, pero si la imagen nueva que tengo TAMBIÉN es barroca. Es parte de un poema para la Inmaculada Concepción. Nada más barroco que eso :P. Por cierto, ya tengo tu regalo de cumpleaños. Que no se me olvidó eh. ;)

    Hola Virginia, bienvenida :)

    Ah Noemí (qué pasó con tu seudónimo?) que si le pones una mano encima a ravioli (cuando no sea para acariciarlo) yo misma te ato a la mesa del comedor, te quito los bigotes, las cejas y las pestañas (uno por uno) con mis pinzas de las cejas; aso chiles de árbol en el comal y te obligo a respirar profundo; tiro todos tus brillitos de los labios; te engaño diciéndote que llegaron por ti o que ya nos vamos para que no puedas ir a hacer pipí; te pongo una blusa de cuello de tortuga, una corbata y una bufanda (todas al mismo tiempo) y te hago cosquillas en los pies… y sí, es una amenaza.

  10. Hola Cata!! qué gusto leerte por acá. Te mando un abrazo calientito.

    Ah, y de una vez les platico: el sábado ravioli me sacó el primer susto. Desapareció. Así nada más. Desde las 5 pm hasta las 9 no se supo de él. Juro que lo buscamos por TODOS lados. En TODOS los rincones. Yo estaba muy triste, desconsolada, nerviosa (¿cómo demonios les iba a decir que perdí a ravioli?) hasta me quería quedar en casa a buscarlo por centésima vez. El Ingeniero me convenció de que nos fuéramos y me aseguró que aparecería porque andaba por ahí escondido. Y sí, apareció. De pronto Pam escuchó un maullido, se asomaron debajo de la cama de la Reina y ahí estaba.

    Todavía no sabemos en dónde estuvo metido todas esas horas, aunque sospecho que debajo del refri que está desconectado, o en la base de la cama de la Reina.

    Pero por lo demás se ha portado bien. Claro, tampoco me dejó dormir la primera noche. Se durmió en mi cuello, me mordió las orejas, me jaló el cabello, me rasguñó las manos y no paró de ronronear (y vaya que le sube al volumen). ¡¡Es un amor!!

  11. Condenado gato, justo lo que me hacía a mí… Lo único predecible de ese gato es que empieza a maullar cuando tiene hambre. Igual que el Abuelo…

    Cuando sea grande quiero ser gato.

  12. carnal permalink

    felicidades entrar al mundo de la esclavitud gatuna por tercera vez. la primera la micha, y la segunda la cleo. por aca kitty boy y columbus estan bien gordos el cloumbus mas que nada

    cuidese

Trackbacks & Pingbacks

  1. cuarentaydos.org » Blog Archive » Crosspost
  2. Crosspost « LIDERCorp

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: